Las ciudades son lugares llenos de gente y vacíos de humanidad. Nos sentimos solos y deprimidos ante tanto edificio, tantos vehículos, tanto ruido, tanta soledad. Somos muchos pero estamos solos. Pero entre tanta soledad hay Alguien que camina junto a nosotros. Que nos escucha. Nos comprende. Nos ama. Siente nuestras soledades y depresiones. Alguien lo llamó PADRE y nos invitó a que le conversáramos, le contáramos nuestras angustias y nuestras penas para que se puedan convertir en alegrías y esperanzas. Te invito a que converses on nuestro Padre Dios de una forma distinta, poco convencional, la de rezar por la calle y no en el templo, la de sentir la alegría de vivir de cada día, la de conversar con Alguien que nos escucha y ama. Alguien que es Padre. Y Amigo. Y Compañero del Camino de la Vida.

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Oración por el enfermo

Tuesday, December 27, 2016

Oración al Glorioso San Luis Beltrán

Criatura de Dios, yo te curo, ensalmo y bendigo en nombre de la 
Santísima Trinidad Padre, Hijo y Espíritu Santo,

Tres personas y una esencia verdadera; y de la Virgen María, 
Nuestra Señora concebida sin mancha de pecado original, 
Virgen antes del parto, en el parto y después del parto y por la gloriosa Santa Gertrudis, tu querida y regalada esposa, 
Once mil vírgenes, Señor San José, San Roque y 
San Sebastián y por todos los Santos y Santas de tu Corte Celestial; por tu gloriosísima Encarnación, gloriosísimo Nacimiento, 
Santísima Pasión, gloriosísima Resurrección, Ascensión; por tan altos y 
Santísimos meritos que creo y con verdad; suplico a tu Divina Majestad 
poniendo por intercesora a tu Santísima Madre y abogada nuestra, libres 
y sanes a esta criatura de esta enfermedad. Amén, Jesús.


No mirando a la indigna persona que refiere tan sacrosantos misterios con tan buena fe, te suplico, Señor, para más honra tuya, y devoción de los presentes, te sirvas por tu piedad y misericordia de sanar y librar de esta herida, llaga o dolor, humor, enfermedad. Y no permita tu Divina Majestad, le sobrevenga accidente, corrupción ni daño, dándole salud para que con ella te sirva y cumpla tu santísima voluntad. Amén, Jesús. 
Yo te curo y ensalmo y Jesucristo Nuestro Señor Redentor te sane; bendiga y haga en todo su divina voluntad. Amén.
(Esta oración se hace contra todo tipo de maleficios y enfermedades).

Descubriendo el Siglo 21
Padre Tomas Del Valle-Reyes
P.O. Box 1170
New York, NY  10018
212-244-4778