Las ciudades son lugares llenos de gente y vacíos de humanidad. Nos sentimos solos y deprimidos ante tanto edificio, tantos vehículos, tanto ruido, tanta soledad. Somos muchos pero estamos solos. Pero entre tanta soledad hay Alguien que camina junto a nosotros. Que nos escucha. Nos comprende. Nos ama. Siente nuestras soledades y depresiones. Alguien lo llamó PADRE y nos invitó a que le conversáramos, le contáramos nuestras angustias y nuestras penas para que se puedan convertir en alegrías y esperanzas. Te invito a que converses on nuestro Padre Dios de una forma distinta, poco convencional, la de rezar por la calle y no en el templo, la de sentir la alegría de vivir de cada día, la de conversar con Alguien que nos escucha y ama. Alguien que es Padre. Y Amigo. Y Compañero del Camino de la Vida.

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Oración por el enfermo

Saturday, June 10, 2017

Virgen María, Mujer Creyente:

Aumenta en nosotros la fe.
Aumenta en nosotros la fidelidad a tu Hijo,
Cristo, nuestro hermano.
Danos firmeza para sentirnos más fuertes
y cimentados en Ti,
Tú, que eres la aurora,
y el alba de nuestra fe.
Danos la firmeza para testimoniar
aquello que creemos.
Danos humildad para recurrir a Ti
en nuestras dudas y vacilaciones.
Te lo pedimos nosotros,
los desterrados, hijos de Eva. 
Amén

SALMO - 1
Por haber atraído sobre ti las miradas de Dios con tu humildad,
bienaventurada eres, María.
Por haber aceptado con dignidad tu humilde condición social,
bienaventurada te llamarán todas las generaciones.

Por haberte sentido y proclamado "esclava del Señor",
bienaventurada eres, María.
Por haber reconocido gustosa tu pequeñez de criatura,
bienaventurada te llamarán todas las generaciones.
Por haber dado a Dios siempre toda la gloria, sin quedarte ninguna para ti,
bienaventurada eres, María.
Por haber sacado de tu grandeza no motivo de gloria, sino de humildad,
bienaventurada te llamarán todas las generaciones.
Por haber sido elevada a una grandeza proporcionada a tu humildad,
bienaventurada eres, María.
Por la grandeza de tu concepción sin mancha,
bienaventurada te llamarán todas las generaciones.
Por la grandeza de tu virginidad maternal o de tu maternidad virginal,
bienaventurada eres, María.
Por haber sido engendradora de tu Creador y receptáculo del que es inmenso,
bienaventurada eres, María.
Por haberlo predicho ya en vida, iluminada por Dios,
bienaventurada te llamarán todas las generaciones.
Por cumplirse ese vaticinio, siglo tras siglo, a lo largo de la historia,
bienaventurada eres, María.
Por haber querido Dios que se cumpla también en los siglos eternos,
bienaventurada eres y te llamarán todas las generaciones.
SALMO - 2

Cantad al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Acogeos, hijos de Adán, a la ternura de la Virgen,
porque es materna su misericordia.
Atraed con gemidos las miradas de sus ojos,
porque es muy tierna su misericordia.
Hablad a sus oídos, siempre abiertos para oír nuestras miserias,
porque es materna su misericordia.
Besad sus manos, siempre dispuestas a elevarse suplicantes ante Dios,
porque es muy tierna su misericordia.
Haced violencia con vuestras súplicas a su corazón compasivo,
porque es materna su misericordia.
Suplicadle hable en favor vuestro con su lengua, siempre dispuesta a abogar por los que no tienen vino de amor, porque es muy tierna su misericordia.
Acudid a Ella con gran confianza, aunque sea grande vuestra culpa,
porque es materna su misericordia.
No os alejéis de Ella en la hora de las tinieblas y la desolación, porque es muy tierna su misericordia.
Pagadle con Amor sus beneficios, porque es muy tierna su misericordia.
Bienaventurado el que nunca desconfía ni se aleja de tan buena Madre,
porque es materna su misericordia.
Y bienaventurada mil veces la Virgen clemente, piadosa y dulce,
porque es materna y muy tierna su misericordia.

SALMO - 3
Bienaventurada eres, María,
porque fuiste "pobre de Yahvé",

amadora de los pobre y de los menesterosos.
Bienaventurada,
porque, en premio a tu pobreza,
eres Reina de reyes en el reino de los cielos.
Bienaventurada,porque en premio a tu mansedumbre,
posees la tierra de los corazones y la celeste tierra de promisión.

Bienaventurada eres, María, Madre del "Varón de dolores",
porque de tu pecho salieron suspiros y de tus ojos lágrimas.

Bienaventurada, porque, en premio de tus penas,en la tierra y en el cielo tuviste a Dios por consolador.
Bienaventurada eres, María,
porque tuviste hambre y sed de justicia,
hambre y sed de santidad, de verdad y de amor.
Bienaventurada,
porque, en galardón de esa hambre y esa sed,
has quedado en el cielo saciada de gloria y de luz.
Bienaventurada eres, María,
porque tus ojos son misericordiosos en el mirar
y tu boca misericordiosa en interceder.
Bienaventurada,
porque alcanzaste ya en la tierra misericordia
y en el cielo tienes entrañas de misericordia para el pecador.
Bienaventurada eres, María,
porque fuiste pacífica,
iris de paz entre los hombres y Dios.

Bienaventurada,
porque quieres la paz entre los hombres,
y eres hija y colaboradora del Dios de la paz y el amor.
Bienaventurada eres, María,
porque en el Calvario fuiste partícipe de la persecución de Cristo

y porque compartiste las zozobras y lucha de la naciente Iglesia.
Bienaventurada, porque, por el camino de la cruz,
llegaste a los esplendores de tu trono de gloria.

 


Descubriendo el Siglo 21
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