Las ciudades son lugares llenos de gente y vacíos de humanidad. Nos sentimos solos y deprimidos ante tanto edificio, tantos vehículos, tanto ruido, tanta soledad. Somos muchos pero estamos solos. Pero entre tanta soledad hay Alguien que camina junto a nosotros. Que nos escucha. Nos comprende. Nos ama. Siente nuestras soledades y depresiones. Alguien lo llamó PADRE y nos invitó a que le conversáramos, le contáramos nuestras angustias y nuestras penas para que se puedan convertir en alegrías y esperanzas. Te invito a que converses on nuestro Padre Dios de una forma distinta, poco convencional, la de rezar por la calle y no en el templo, la de sentir la alegría de vivir de cada día, la de conversar con Alguien que nos escucha y ama. Alguien que es Padre. Y Amigo. Y Compañero del Camino de la Vida.

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Oración por el enfermo

Sunday, August 12, 2018

19 de Agosto, 2018 misa en honor al Divino Niño Jesús

Domingo 19 de Agosto, 2018 misa en honor al Divino Niño Jesús   
A Partir de las Dos de la tarde, (2:00 PM) 
celebraremos la misa en Honor al Divino Niño Jesús en la 
Parroquia de St. Columba, localizada en 
343 West 25th Street, New York, NY 10001 
entre  8va  y  9na Avenidas en Manhattan
Si usted no puede asistir, envíenos sus peticiones por email a Radiosigloxxi@aol.com 
o llamando a nuestra oficina 212-244-4778 
y rezaremos por sus intenciones. 
Unidos en oración, Padre Tomás Del Valle-Reyes
Trenes: 1, E, C hasta la calle 23 y los autobuses M11 y  M20
¿Qué hacer cuando Dios calla?

Aunque Dios calle y permanezca oculto, en el fondo del corazón percibimos 
su presencia, quien nos ama no nos abandona. 
¿Por qué Dios está oculto? 
¿Por qué, luego de encontrarlo, se esconde? 
¿Por qué es tan difícil entenderle? 
¿Por qué calla? 
¿Por qué no siempre responde? 
¿No le importan mis problemas? 
¿Es que no me ama? 
¿Se ha olvidado de mí? 
Hay momentos en la vida en que gritamos a Dios como el salmista: 
Dios mío, Dios mío, 
¿por qué me has abandonado? 
A pesar de mis gritos mi oración no te alcanza. 
Dios mío, de día te grito, y no respondes; 
De noche, y no me haces caso… (Sal 22 (21)) 
¡Despierta ya! 
¿Por qué duermes, Señor? 
¡Levántate, no nos rechaces para siempre! 
¿Por qué ocultas tu rostro y olvidas nuestra miseria y opresión? 
(Sal 44) 
Cuando Dios calla nos sentimos perdidos 
El silencio de una persona amada es doloroso. 
Se percibe como ausencia, vacío, desinterés, soledad… 
El silencio del otro provoca inseguridad y puede ser el origen de resentimientos y desconfianza. 
Por eso el silencio de Dios es terriblemente doloroso. 
Jesucristo también lo padeció en la cruz, se sintió abandonado por el Padre. 
Dios mío, Dios mío, 
¿por qué me has abandonado? (Mc 15, 34b) 
Sabemos que Dios salió de su eterno silencio, reveló su secreto, desveló su misterio en la Palabra: Jesucristo. 
Y que Cristo está vivo. Lo sabemos, pero eso no quita su misterioso silencio. Pero percibimos su presencia Creo que todos hemos experimentado la pérdida de un ser querido. Cuando muere alguien a quien amamos, tenemos la impresión de que no ha muerto del todo. Sabemos que, de alguna manera, está vivo. Nuestro corazón guarda la seguridad, o al menos la esperanza, de que esa persona a la que amamos sigue existiendo y está presente en nuestra vida, aunque de manera diferente. Lo experimentamos así, porque la memoria del amor nos fortalece la seguridad de que quien nos ama no nos abandona. 
 Aunque Dios calle y permanezca oculto, casi como si estuviera muerto, en el fondo del corazón percibimos su presencia.
Esta percepción interior crece a medida que se desarrolla en nosotros la 
semilla de las virtudes teologales. 
La experiencia nos va demostrando el amor que Dios nos tiene. 
La memoria iluminada por la fe nos ayuda a recordarlo. 
Y así, progresivamente, nos va invadiendo la confianza de que Dios está presente.
Poco a poco la gracia de Dios va trabajando en nosotros y de esa manera en el fondo de nosotros mismos crece y se va fortaleciendo una percepción interior de la que el corazón está seguro y que, gracias a la fe, se convierte en certeza: Aunque no lo vea, aunque no lo sienta, Él está aquí, conmigo, y me ama. Lecciones aprendidas ante el silencio de Dios En mi vida he aprendido tres lecciones ante los silencios de Dios: 
1. Que no debo perder la paz interior, aunque sufra lo indecible. Se vale quejarse, pero sin perder la paz interior. Esta es la gran lección del salmista. Dios mío, de día clamo, y no respondes, también de noche, no hay silencio para mí.
¡Mas tú eres el Santo, que moras en las laudes de Israel! En ti esperaron nuestros padres, esperaron y tú los liberaste; a ti clamaron, y salieron salvos, en ti esperaron, y nunca quedaron confundidos(Sal 22(21), 2-6)

Saturday, August 11, 2018

Caridad

Caridad no es tan solo la moneda que cae en mano que pide suplicante,
caridad es tal vez una palabra o un silencio elocuente.
Es un gesto, un beso, una mirada una flor desprendida  
de mano perfumada que estrecha dulcemente la diestra del 
doliente, que su tristeza arrastra.
Caridad es bálsamo que llega cicatrizando heridas
de un alma lacerada de un alma que azota la desgacia.

Caridad es también la frase amable que estimula y alienta al descreído, la mano que se estrecha al desdichado la mano que se tiende al ser caído.


Descubriendo el Siglo 21
Discovering 21century
Fr Tomás Del Valle-Reyes
P. O. BOX 1170
New York, NY 10018
(212) 244 4778
Text/whatssap: 917-499-9715

Saturday, August 4, 2018

Oración de Juan Pablo II
San Francisco de Asís

Oh San Francisco,
que recibiste los estigmas en La Verna,
el mundo tiene nostalgia de ti
como icono de Jesús crucificado.

Tiene necesidad de tu corazón
abierto a Dios y al hombre,
de tus pies descalzos y heridos,
y de tus manos traspasadas e implorantes.
Tiene nostalgia de tu voz débil,
pero fuerte por el poder del Evangelio.
Ayuda, Francisco, a los hombres de hoy
a reconocer el mal del pecado
y a buscar su purificación en la penitencia.
Ayúdalos a liberarse también
de las estructuras de pecado,
que oprimen a la sociedad actual.
Reaviva en la conciencia de los gobernantes
la urgencia de la paz
en las naciones y entre los pueblos.
Infunde en los jóvenes tu lozanía de vida,
capaz de contrastar las insidias
de las múltiples culturas de muerte.
A los ofendidos por cualquier tipo de maldad
concédeles, Francisco,
tu alegría de saber perdonar.
A todos los crucificados por el sufrimiento,
el hambre y la guerra,
ábreles de nuevo las puertas de la esperanza.
Amén.


Descubriendo el Siglo 21
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Misa De Sanación 07 deSetiembre, 2018

Misa De Sanación Y Reconciliación

Te invito a Nuestra misa de Sanación el Viernes, 07 de septiembre, 2018 a partir de las 7:00 PM. Rezaremos juntos por nuestros hermanos "Privados de Libertad" sus familias y por nosotros.


St. Columba Church , 343 West 25th Street, New York, NY 10001, entre 8va  y 9na Avenidas. Si no puedes asistir, envia tus peticiones por email a Radiosigloxxi@aol.com o Escribe a:
Descubriendo el Siglo 21, 
P. O. Box 1170 , 
New York, NY 10018. 
También puedes llamar al 212-244-4778 
o al celular de la ofician 917-499-9715 
y se rezará por tus intenciones.

P. Tomás del Valle-Reyes


Saturday, July 28, 2018

María de la Esperanza

María de Nazaret, Madre de nuestro Señor, compañera de nuestras marchas,
ven a visitarnos, quédate con nosotros.
Te necesitamos, Madre buena, vivimos tiempos difíciles, atravesamos bajones, tenemos caídas, nos agarra la flojera nos inmoviliza la apatía, nos da rabia la solidez de la injusticia.
María, Virgen de la Esperanza, contágianos tu fuerza, acércanos 
el Espíritu que llena tu vida. 
Ayúdanos a vivir con alegría, a pesar de las pruebas y las cruces que encontramos en el seguimiento de tu Hijo. 
Que no nos desaliente la lentitud de los cambios, que las espinas de la 
vida no nos ahoguen la semilla del Evangelio.

Que no perdamos la utopía, Madre buena, de creer que es posible otro mundo y otra sociedad. 
Que no bajemos los brazos en la lucha por la justicia y en la práctica 
de la solidaridad. 
Que no se enturbie nuestra mirada, al punto que no veamos 
la luz del Señor que nos acompaña siempre, que camina 
a nuestro lado, que nos sostiene en los momentos duros.
María, Tú creíste y te jugaste la vida. Y no te fue fácil. 
También pasaste tiempos de incertidumbre, de no entender las cosas que pasaban, de sufrimiento y soledad. 
Y saliste adelante, con buen ánimo y entrega. 
Nos enseñaste con tu ejemplo que para dar vida hay que entregar la vida, todos los días, en las buenas, y en las malas, y en las más o menos.
Siendo un muchacha, estando comprometida, corriste el riesgo de decir sí al plan de Dios. 
Confiaste en El y el sueño de Dios se hizo realidad.
Madre, en nuestros días Dios sigue soñando. 
Su Reino de hermanos está muy lejos de ser realidad. 
Y nos pide, como a Ti en Nazaret, que demos lo mejor de nosotros para ayudarlo a realizar su Proyecto. 
María, ¡cómo cuesta decirle sí al Señor! 
Cómo cuesta decir sí más allá de las palabras, decir sí con los hechos, con actitudes, con gestos......¡con la vida!
Enséñanos a esperar en el Señor, a confiar en su palabra, a dejarnos guiar por su Espíritu, a llenarnos de su buen humor y alegría. 
Enséñanos a escuchar su voz, en la realidad de todos los días, en el sufrimiento de tantos, en las ansías de liberación y cambio, en la sed de justicia de las mayorías.
Enséñanos a orar para no perder la Esperanza y para darle raíces sólidas. 
Enséñanos a orar para discernir donde poner los esfuerzos y descubrir nuestro lugar y misión. 
Enséñanos a orar para no desalentarnos en las dificultades y contratiempos.
María, camina cerca nuestro, acompáñanos Madre buena, fortalece nuestra esperanza para que sea el motor de nuestra entrega el pozo donde beber para seguir, el refugio donde descansar y retomar fuerzas. 
Anuda nuestra esperanza al proyecto del Padre. 
Danos firmeza y hasta tozudez para seguir adelante. 
Llena nuestros corazones de la esperanza que libera para vivir el amor solidario.
Lo que se espera se consigue con esfuerzo, con trabajo y con la vida. 
Nos confiamos en tus manos para que nos hagas fuertes en la fe, 
comprometidos en la solidaridad y firmes, muy firmes, en la Esperanza del Reino.


Descubriendo el Siglo 21
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