Las ciudades son lugares llenos de gente y vacíos de humanidad. Nos sentimos solos y deprimidos ante tanto edificio, tantos vehículos, tanto ruido, tanta soledad. Somos muchos pero estamos solos. Pero entre tanta soledad hay Alguien que camina junto a nosotros. Que nos escucha. Nos comprende. Nos ama. Siente nuestras soledades y depresiones. Alguien lo llamó PADRE y nos invitó a que le conversáramos, le contáramos nuestras angustias y nuestras penas para que se puedan convertir en alegrías y esperanzas. Te invito a que converses on nuestro Padre Dios de una forma distinta, poco convencional, la de rezar por la calle y no en el templo, la de sentir la alegría de vivir de cada día, la de conversar con Alguien que nos escucha y ama. Alguien que es Padre. Y Amigo. Y Compañero del Camino de la Vida.
Se fueron; ni antes, ni después.
Se fueron cuando amaron lo suficiente, cuando habiendo exhalado el último suspiro, supieron que su papel físico junto a nosotros había terminado.
Se fueron amando la vida, queriendo quedarse; pero sabiendo que se tenían que ir.
Nos quedamos tristes, no ensayamos una despedida.
Pero... ¿Quién lo hace?
Sus fuerzas se acabaron, pero cuando estaban de pie nos demostraron que cuando se quiere, se puede abrazar la vida de tal modo que se quedará marcada para siempre.
Estábamos tan acostumbrados a ver sus ojos abiertos y brillando.
Es difícil asimilar que esa mirada un día tenía que opacarse por la penumbra oscura en la recta final de esta travesía.
Un pedazo de nosotros se fue con ellos.
Pero un pedazo más grande se quedó aquí, junto a nosotros, para recordarnos que hay un legado de honor que se debe transmitir a otras generaciones.
Hubiese sido un privilegio detener el tiempo y perdernos en los abrazos que nunca debieron terminar.
Paradójicamente fue el mismo tiempo que no pudo perdonar su existencia el que hará que esta ausencia se mitigue...
Nunca con olvido, pero sí con resignación.
Seguro mientras recordamos se hará un nudo en la garganta, inevitablemente brotarán lágrimas.
Lágrimas que a ellos no les gustaría ver dibujándose en nuestro rostro.
No hay más abrazos.
No hay más palabras.
Hoy con nostalgia enviamos un beso al cielo.
Sin la certeza de que ese beso vaya a llegar, pero con la convicción de que si aún estuvieran aquí, seguro quisieran recibirlo.
Quédate con lo mejor de aquéllos que ya no están, guarda sus virtudes para el tiempo de aflicción.
Ama a los que se han quedado, pues amando harás que el recuerdo de quienes han partido perdure para siempre.
Sea su recuerdo, tu motivación;
su legado, el compromiso a mejorar.
Su ejemplo, el desafío más grande;
Y sus ganas de vivir también las tuyas.
Deja que las lágrimas se lleven la tristeza y empieza a respirar.
Te quiero fuerte; más fuerte que el roble.
Necesitas fe para comprender que cuando tengas que irte estés valientemente vivo para poder despedirte.
Descubriendo el Siglo 21
Discovering 21century
Fr Tomás Del Valle-Reyes
P. O. BOX 1170
New York, NY 10018
(212) 244 4778
Yo soy el camino....y no me buscas.
Yo soy la verdad.... y no me crees.
Yo soy la vida....y no me disfrutas.
Soy tu redentor y....se te olvida.
Soy tu salvador....y me rechazas.
Soy misericordioso....y siempre abusas.
Soy tu guia.... y no me sigues.
Soy justo....y desconfía as.
Soy amor....y me persigues.
Soy la luz....y no me miras.
Me dices: "maestro"....y nunca aprendes.
Me dices: "pastor"....y no me oyes.
Me dices: " Señor" ....y no me obedeces.
Me dices: "rey"....y de mi te burlas.
Me llamas: "eterno"....y no me esperas.
Me llamas: "bueno"....y no me estimas.
Me llamas: "santo"....y no me imitas.
Me llamas: "amigo"....y me traicionas.
Me llamas "dulce"....Y te repugno.
Me llamas Rico.... no me pides.
Te di memoria....y te olvidas que existo.
Te di inteligencia....y no me entiendes.
Te perdono....y mas me ofendes.
Te espero....y nunca llegas.
Te ayudo....y me criticas.
Te cuido....y no me agradeces.
Te busco....y tu te escondes.
Te hablo....y no me escuchas.
Te doy mucho,,,y me exiges mas.
Te hago fuerte....y te doblegas.
Te hago poderoso....y te esclavizas.
Te hago rico....y te corrompes.
Te hago pobre....y me maldices.
Te hago sabio,,,y me desprecias.
Te hago importante....y me denigras.
Te hago sano...y te envileces.
Te hago mi hijo...y no me honras.
Tuya es mi gloria...si la quieres.
Si eres desdichado...no me culpes, porque he venido para darte todo esto en abundancia...
En fin... soy tu Dios....y no me temes.
DIME HIJO MIO QUE MAS QUIERES QUE HAGA POR TI.
Descubriendo el Siglo 21
Discovering 21century
Fr
Tomás Del Valle-Reyes
P. O. BOX 1170
New
York, NY 10018
(212)
244 4778
Bienaventurado si, en aquello que haces,
no eres negativo: verás que hay muchas cosas positivas en ti.
Bienaventurado si, en lo que realizas, eres inconformista: porque experimentarás que la mano de Dios te empuja a superarte a ti mismo.
Bienaventurado si, en tu camino, no vives de espaldas a los demás: comprobaras que Dios te rodea con gente que te quiere.
Bienaventurado si, en lo que piensas, no buscas solamente tu beneficio personal: alcanzarás felicidad promoviendo el bienestar de los demás.
Bienaventurado si, allá donde trabajas, vas al fondo de las cosas: porque contribuirás a perfeccionar la creación del mismo Dios.
Bienaventurado si, en las pequeñas cosas de cada día, te mejoras y potencias a los demás: descubrirás que la santidad se talla con pequeños golpes.
Bienaventurado si, aún mirando el cielo, eres consciente de que tú puedes hacer algo por la tierra: te darás satisfacción el sembrar el amor de Dios en medio de los hombres.
Bienaventurado si, observando el mundo que te rodea, no te conformas con ser un mero autómata y pides ayuda de las alturas: tus fuerzas lejos de disminuir, serán inagotables por la presencia divina.
Bienaventurado si, ante tantas situaciones de miseria, tu corazón no se endurece: Dios recordará en que fuiste sensible.
Bienaventurado si, en la soledad que te acecha, descubres la comunión con Dios y con tantos hombres y mujeres que te han precedido, sentirás en propia carne el secreto de aquellos que murieron con esperanza: Jesucristo.
Bienaventurado si, a pesar de los tropiezos, te mantienes en pie: te darás cuenta que la fidelidad es más auténtica cuando se prueba con dificultades.
Descubriendo el Siglo 21
Discovering 21century
Fr Tomás Del Valle-Reyes
P. O. BOX 1170
New York, NY 10018
(212) 244 4778
Si alguien busca tu casa...
Si alguien busca tu casa con frío,
es porque tienes la frazada.
Si alguien busca tu casa con alegría,
es porque tienes la sonrisa.
Si alguien busca tu casa con lágrimas,
es porque tienes el pañuelo.
Si alguien busca tu casa con versos,
es porque tienes la música.
Si alguien busca tu casa con dolor,
es porque tienes el remedio.
Si alguien busca tu casa con palabras,
es porque tienes el oído.
Si alguien busca tu casa con hambre,
es porque tienes el alimento.
Si alguien busca tu casa con besos,
es porque tienes la miel.
Si alguien busca tu casa con duda,
es porque tienes el camino.
Si alguien busca tu casa con orquestas,
es porque tienes la fiesta.
Si alguien busca tu casa con desánimo,
es porque tienes el estímulo.
Si alguien busca tu casa con fantasías,
es porque tienes la realidad.
Si alguien busca tu casa con desesperación,
es porque tienes la serenidad.
Si alguien busca tu casa con entusiasmo,
es porque tienes el brillo.
Si alguien busca tu casa con secretos,
es porque tienes la complicidad.
Si alguien busca tu casa con tumultos,
es porque tienes la meditación.
Si alguien busca tu casa con confianza,
es porque tienes el azul.
Si alguien busca tu casa con miedo,
es porque tienes el amor.
Nadie llega por azar a tu casa.
Por eso jamás cierres las puertas
a quien en ellas golpee levemente.
Jamás des la espalda al que llega
con ojos límpidos, de corazón entero,
con el alma expuesta.
No des disculpas ni te agarres
a mil argumentos racionales.
No inventes motivos
para justificar gestos bruscos.
Destraba los portones
de tus defensas forjadas.
Destruye las murallas construidas
con ladrillos de los empujones.
Todos los que golpean tu puerta
merecen pan y vino, merecen tu abrazo, tu abrigo.
Todos los que viajan en dirección a tu casa,
y golpean suave la puerta en busca de tu mano,
merecen entrar...
Descubriendo el Siglo 21
Discovering 21century
Fr Tomás Del Valle-Reyes
P. O. BOX 1170
New York, NY 10018
(212) 244 4778