Las ciudades son lugares llenos de gente y vacíos de humanidad. Nos sentimos solos y deprimidos ante tanto edificio, tantos vehículos, tanto ruido, tanta soledad. Somos muchos pero estamos solos. Pero entre tanta soledad hay Alguien que camina junto a nosotros. Que nos escucha. Nos comprende. Nos ama. Siente nuestras soledades y depresiones. Alguien lo llamó PADRE y nos invitó a que le conversáramos, le contáramos nuestras angustias y nuestras penas para que se puedan convertir en alegrías y esperanzas. Te invito a que converses on nuestro Padre Dios de una forma distinta, poco convencional, la de rezar por la calle y no en el templo, la de sentir la alegría de vivir de cada día, la de conversar con Alguien que nos escucha y ama. Alguien que es Padre. Y Amigo. Y Compañero del Camino de la Vida.
Catequista de los Pobres.
Amparo de los Enfermos.
María de los Desamparados.
Amiga de los Niños.
Dios te salve, María...
Modelo de la Juventud.
Protectora de la Familia.
Consuelo de los Ancianos, Madre de los Sacerdotes.
Madre de los Obispos.
Dios te salve, María...
Madre del Perdón.
Virgen del Dolor.
Hermana de los Hombres.
Señora de la Oración.
Dios te salve, María...
María de los Trabajadores.
Virgen del Compromiso.
Mujer del Silencio.
Madre de la Historia.
Dios te salve, María
María de la Reconciliación,
Maria de la Anunciación.
Virgen Pobre de Belén.
María Exiliada en Egipto.
Señora de Nazaret.
Dios te salve María..
Descubriendo el Siglo 21
Discovering 21century
Fr Tomás Del Valle-Reyes
P. O. BOX 1170
New York, NY 10018
(212) 244 4778
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Señor Jesús, Te agradezco por el don de la vida.
Tú conoces las
personas y las circunstancias que
me han formado ya sea física como emocional y espiritualmente.
Ellas, y las más íntimas experiencias de mi mente y
de mi corazón, me han hecho la persona que soy ahora.
Perdóname, Señor, por todas las veces que te he fallado,
por mi fallos contra mi mismo y los demás.
Al mismo tiempo, perdono a todos los que me han fallado
de alguna manera y me han herido.
Ayúdame a ver que mi enfermedad tiene una parte muy importante en mi vida.
Ella me ayudará a ser plenamente la persona que Tu quieres que yo sea.
No permitas que yo pierda o desperdicie lo que Tu quieres hacer
conmigo para hacer completa mi vida en esta tierra y
para preparar mi vida contigo en el Cielo.
Ahora yo no puedo orar de la manera que quisiera
(estoy dolorido, cansado confundido...).
Te pido que aceptes cada respiro como un acto de amor
y de confianza en Ti.
Tu eres mi Salvador.
Yo quiero descansar sobre tu amante Corazón en la seguridad
y en la paz, como un niño en los brazos de su padre.
Yo sé que Tú no me abandonarás.
Te amo, mi Señor, quisiera amarte como Ella te amó.
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